Lo siguiente. Es decir, no tengo en mi vocabulario otra palabra para definirlo. Lo siguiente. Soy incapaz de usar un sinónimo, un superlativo, un comparativo. Lo siguiente. Una expresión pobre, de moda, que, de pervivir, hará que muchas otras pasen al Diccionario Histórico de la RAE. Lo siguiente, no. Busca en tu cabeza, ama el lenguaje, demuestra que sabes hablar. No hace falta ir de sobrado; sabes que "lo siguiente" de harto es hastiado. De bueno es exquisito. De limpio, reluciente. Pero es más fácil reducirlo, comprimirlo, empobrecerlo con una simple expresión. "Aquello que precede a algo". Lo siguiente. Es lo que tiene dejar que el uso del lenguaje lo impongan los medios de comunicación; y sobre todo, aquellos cuya intención es sólo entretener a cualquier precio, sin pararse a pensar que la transmisión de su vocabulario puede servir para ampliar, en vez de reducir a la nimia expresión, el lenguaje. Darle un uso rico, variado y versátil no es difícil, sino "lo anterior".
martes, 4 de febrero de 2014
Lo siguiente
Suscribirse a:
Entradas (Atom)